domingo, 2 de marzo de 2008

ACLARACIÓN NO PEDIDA....CONFESIÓN MANIFIESTA

Aplica esta premisa, a la reacción del exparacaidista que ostenta el poder en Venezuela.
Sin tener nada que ver con las acciones desarrolladas por las tropas del ejército de Colombia, en la frontera con Ecuador, o tal vez, porque consideró que le estaban lacerando su corazón de cómplice con la barbarie de la guerra y la extorsión, salió al paso de la operación desarrollada a varios cientos de kilómetros de su país, en una ejemplarizante forma de "comprar pleito ajeno" o como coloquialmente se dice, "como la mamá del flecha", cual vieja chismosa, que anda pendiente de cualquier cosa, para tomar partido, así no sea con ella.
Su deseo enfermiso por estar figurando, por decir lo que sea, con tal de "mojar prensa", en su típica estupidez, de creer que lo importante es estar vigente, sin importar el por qué, le llevaron a sentenciar una advertencia contra nuestra nación, encimándole la amenaza del enfrentamiento armado.
Pero lo verdaderamente importante, es lo que siempre ha pretendido negar, pero que nuevamente, producto de sus torpezas, quedo evidenciado.... las farc, campean por su territorio.
Si no fuera así, entonces ¿por qué indicar que si sucede algo similar a lo registrado durante la operación en la que murió "Raúl Reyes", en su frontera, sería causal de una guerra? ¿A qué le teme el exparacaidista?, será que considera que sus compinches pueden irse diezmando poco a poco y se quedará sin quien lo respalde en su demente forma de imponer medidas a los pobres Venezolanos. Porque para nadie es un secreto en el vecino país, que este enfermiso mandatario, piensa imponer a su pueblo una cuota alta de violencia, si se desbarajusta más de lo que está, su sistema de gobierno. Esa es su salida, generar caos, violencia, barbarie con unos aliados expertos en acabar a su paso, con todo lo que no esté de acuerdo con ellos.
La lectura que se debe hacer, no es difícil de entender, tan sólo para él, que las pocas neuronas que mantiene, las ocupa en desestabilizar lo que a su alrededor se halle.
Amenazar a Colombia, por las operaciones en espacios fronterizos, es aceptar la permanencia complaciente de la subversión, en su territorio. Pero la forma como lo hizo, me recuerda cuando los niños juegan a las escondidas y alguien sin que se lo pregunten, exclama... "yo no estoy escondido detrás de la nevera" y cuando lo pillan, se ofende, vocifera, patalea, amenaza y se irrita.
¿Quién le preguntó algo sobre el particular, al sujeto que llaman comúnmente Chávez,? su abrupta salida a los sucesos registrados al sur del país, solo se pueden entender de esta manera: Aclaración no pedida, confesión manifiesta. De seguro que su mente obtusa y nimia se preguntará: ¿Chico, y eso que quiere decir, vale"?

Bienvenido Antanas Mokcus, ya somos dos...

"Se necesita un movimiento, no solo como el profe Moncayo, de todos los que amamos este país, de manifestar nuestro inconformismo con el secuestro o cualquier otro tipo de violencia. Una movilización masiva, que se desplace a lo largo del territorio patrio, como lo hace Moncayo, hasta llegar a donde se encuentran esos pocos que siembran la barbarie. ¡Somos más los Colombianos de bien! y seguro estoy que les anularemos la capacidad de respuesta y reacción, y desde allí mismo liberar a los secuestrados, sean o no familiares nuestros. El hecho de ser seres humanos, nos obliga a hacerlo como gesto de equidad con la especie."
Así escribí el pasado 19 de enero, en la columna titulada "Qué estamos esperando" (ver publicación abajo), dejando abierta la posibilidad de acompañamiento de esta iniciativa por parte de quienes aceptaran, no una convocatoria, ni una invitación, el deseo de quien contempla nuevas posibilidades frente a uno de los problemas más sentidos de nuestro país.
Y qué bien, no por haberlo leído seguramente es esta página, pero si así lo fuere, mucho más placer me proporciona, el saber que Antanas Mokcus, ese alcalde que a punta de simbología y nuevas posibilidades de comunicación, a la capital del país le dió una nueva visión.
Pues bien, esta semana el exalcalde, en concordancia con lo acá expuesto, propone una marcha multitudinaria, con sentido, con la participación de toda la comunidad colombiana, para avanzar en búsqueda de los secuestrados y en un proceso de solidaridad de patria, lograr su liberación.
Obviamente, no es tan sencillo como se escribe en estas líneas, pero cuando juntemos más almas en este intento, igualmente juntaremos más propuestas y se consolidará un mecanismo que permita materializar esta propuesta.
Por el momento y mientras ello ocurre, bienvenido Antanas, y dicho de paso, todos los demás que quieran sumarse a la propuesta, que ojalá no sea de solo voluntad, sino de manifiesto deseo público, como lo hizo el ex alcalde de Bogotá.
Espero que en un próximo e inmediato futuro, seamos centenares, millares de Colombianos, de acá y los residentes en otras latitudes, esto es de todos y no solamente de los familiares de los secuestrados. Esta deber ser la verdadera marcha de solidaridad con nuestros compatriotas que están muriendo lentamente en las selvas de Colombia y con sus familias.
Bienvenido Antanas, ¡ya somos dos!

domingo, 24 de febrero de 2008

La diferencia entre aprender y aprehender, no es sólo de la h

Es mucho más que esto, es una dinámica, un proceso y una estructura. Una estructura que ha de planificarse, diseñarse y desarrollarse.
Desde mi práctica docente, he tenido diversas experiencias de los momentos de aprendizaje, tanto propios como de mis educandos. Y es particularmente curioso como cambian constantemente.
Hay quienes adoptan el aprendizaje, como rellenar de datos y prácticas un espacio vacío que hay en el conocimiento, teniendo presente que quien está encargado de orientar el aprendizaje, es el que sabe y tiene la responsabilidad de mantener activo el proceso. Es decir, se comportan de manera pasiva, son como un recipiente que espera que lo llenen y nada más.
Son esos receptores, que no se inquietan por reconocer lo que se les está diciendo. No cuestionan, no opinan y cuando lo hacen, no tienen voz sino eco.
Otro sector de educandos, se comportan como el disco duro de un computador. Fácilmente almacenan diversa información, la procesan y posteriormente pueden recuperarla con la misma fidelidad con la cual la recibieron. Son de aquellos estudiantes, que en una evaluación utilizan exactamente los mismos ejemplos que ha dado el docente en el aula. Quizá para demostrar su capacidad de memorización, o porque no son capaces de proponer otro distinto, y de paso se aseguran de no cometer errores, pues fueron los utilizados por el docente y ahí no hay lugar a dudas.
Pero al igual que la memoria de un computador, se puede ver afectada por diversas dificultades, que en el desarrollo del acto educativo, pueden más que ser aliadas, convertirse en enemigas. Lo es, el memorizar todo, sin saber ni entender de que se trata el contenido del discurso. Almacenan el conocimiento por repetición, estudian en voz alta y por párrafos, hasta memorizar todo el discurso, sin importar el análisis, la interpretación o su significado.
Estudian por oído. " No se lo que quiere decir el texto, pero se oye bien". Esta es su máxima apreciación, y desarrollan la versatilidad de aplicar esa plantilla, a cualquier materia o discurso que se cruce por sus manos.
Y esa memoria, se puede "resetear" o borrar, a voluntad o por desperfecto de operación. Es a voluntad, cuando solo se memoriza para la evaluación, una vez presentada, ya no se necesita la información. Educandos a los cuales se les indaga a final de un período, por lo que se analizó al principio del mismo, y ya lo han olvidado, pues eso ya fue evaluado.
Resetear por defecto: cuando el estudiante tiene un receso (vacaciones), en el proceso de aprendizaje, y se ha dedicado a otras actividades, entonces la capacidad de almacenamiento se copa con otras cosas, y hay necesidad de "liberar espacio en el disco duro" y se sacrifican los contenidos académicos. En este caso, cuando se necesita nuevamente la información almacenada y que fue "liberada", el resultado es certero: "Eso no lo hemos visto, a nosotros no nos enseñaron eso" y traslada entonces su responsabilidad, al educador.
Esas formas de guardar conocimiento, vienen de procesos repetitivos del sistema educativo, no son directamente responsabilidad ni del educando, ni del educador. Fueron impuestos por el sistema. Acaso quien no aprendió las vocales en el estricto orden de: a, e, i, o, u. Intente decirlas de otra manera y correrá el riesgo que alguna se le quede por fuera. O mejor aún, podemos decir cifras numéricas en cualquier orden, de mil, de centenas, de unidades, de decenas sin ninguna dificultad. Pero intentemos decir, o deletrear el alfabeto empezando por la Z hasta llegar a la A. Ahí sí como ha dicho mi padre: "cójanme ese trompo en la uña", y es por que lo interiorizamos en nuestra memoria de manera repetitiva, y no constructiva.
En estos años de docencia, he venido creando un sistema, que pretende mantener activo al educando, a través de su reconocimiento, de aceptación y valoración. Reconocer en él, otro que también posee saber y que lo que requiere es que le sea canalizado. Abolir esas prácticas educativas, en donde el que sabe es el docente y siempre tiene la razón. O esas macabras evaluaciones en donde la máxima es para el autor del libro, una intermedia para el docente y la mínima para el estudiante.
Se trata de una dinámica, que he denominado construcción colectiva de conocimiento. Parte de la famosa táctica de la lluvia de ideas, pero acá se requiere que tengan una contextualización y fundamentación. Es validar lo que se dice, y no decir por decir cosas. Una dinámica donde se da igualdad de valoración en los conceptos, es decir 50-50, tanto los de estudiantes como los del docente, que sometidos a verificación, valoración y evaluación, se adoptan para el aprendizaje.
Dinámica que requiere de constante participación, para que no se pierda la igualdad de la valoración, tanto de los unos, como del otro. Donde se comparten responsabilidades de consulta y de exposición, se trabaja conjuntamente para un beneficio mutuo de saber. Y digo mutuo, porque el docente debe estar abierto a conocer, entender y saber de sus estudiantes. Ellos tienen más oportunidad de conocimiento, de investigación, tienen la facilidad de haber nacido en época de la sistematización de todo, de la internet. A ellos le es negado saber de la pizarra y el jiz. Ellos son de la red y de navegar, del blogger, de la USB, del MP3, el portátil, palm record, ipod y demás, entonces ¿por qué negarles esa ventaja, y colocarla a nuestro alcance mediante la construcción colectiva y conjunta de saberes?
Cuando se construye conocimiento al 50-50, todos ganan, se hace más productivo el acto docente y se escala en valores agregados como tolerancia, respeto, aceptación por el otro y sus ideas, y se logra materializar unas jornada de discusión fructíferas, tanto para unos como para otros.
Adicionalmente, se debe dejar un espacio dentro del proceso, para la experiencia motivadora. Es llevar a la realidad, toda la acumulación de teorías y datos que puedan aportar a vivienciar los planteamientos propuestos. Acá es dónde lo APRENDIDO se transforma en APREHENDIDO y así perdura de por vida. Hacia allá apunta el proceso, dejar de APRENDER y aventurarnos a APREHENDER, para que no sea el resultado de actos repetitivos y ordenados del saber, sino una construcción planificada sin estar sujeta a pasos continuos, sino predispuesta a cambios, a confrontar errores, a realizar ajustes constantemente y permitir, que por poco que sea lo conocido, se tenga certeza de que perdurará en el saber del estudiante.
Por ahí escuche de alguien, que el saber tiene sentido cuando se viven tres momentos fundamentales: Lo vi y lo conocí... me lo explicaron y lo entendí... lo hice y lo aprehendí.

sábado, 2 de febrero de 2008

Lo mismo es atrás... que en la espalda

En las últimas semanas se ha venido hablando de todo lo que ha generado la "liberación", por parte de las farc, de dos secuestradas. De las descabelladas propuestas del presidente de los Venezolanos, de las andanadas que le ha mandado al de los Colombianos, de las actitudes de la senadora Córdoba, de quien se dice además, carece de "Piedad" con sus compatriotas, y por eso solamente le llaman Córdoba, y otra serie de sucesos que le han dado la vuelta al mundo, teniendo como protagonistas a los gobiernos de Colombia y Venezuela.
Y ha tomado fuerza, en especial entre los habitantes de frontera, que la "liberación" no fue producto de una gestión política ni humanitaria del exparacaidista Chávez, sino el resultado de la entrega de una significativa cantidad de petrobolívares fuertes.
En medio de todo esto, ha surgido la iniciativa colombiana, de hacer una marcha de rechazo contra los violentos y secuestradores de las farc. Este pueblo nuestro, aún cree que con marchitas, como en el caso de esta ciudad de frontera (Cúcuta), de cinco cuadras, van a lograr el cambio de actitud de quienes siembran el caos y terror en nuestra sociedad.
Esto le ha servido al mandatario de los colombianos, para distraer a sus gobernados. Uribe se ha dedicado igualmente a buscar como Chávez, protagonismo mundial y lo ha logrado. El "estamos contigo incondicionalmente" por parte del gobierno español, le ha dado la vuelta a todo el globo.
Y Uribe al igual que Chávez, intenta ocultar las cosas que le molestan como una piedra en el zapato.
Nada se ha vuelto a comentar sobre el proceso que se lleva a cabo y relaciona directamente a su primo, a las situaciones que se propiciaron en sus fincas cuando se crearon por parte suya, como gobernador de Antioquia, las "convivir", de el resultado de las indagatorias e investigaciones contra el senador Maloff, quien le acompañó durante sus campañas en Córdoba. Tampoco se comentó más sobre las autorizaciones extendidas cuando se desempeñó como director de la Aerocivil y otras cosas más que el colectivo colombiano ha venido olvidando, en la medida en que le presentan un nuevo entretenimiento.
Por su parte el exparacaidista del vecino país, trata de restarle importancia a sus relaciones con Granda, a la persecusión de comerciantes y compradores en la zona de frontera, al desabestecimiento que ha generado en su población, que corre a territorio colombiano a buscar lo mínimo y básico para sobrevivir, y haciéndole creer a los comerciantes colombianos que esta situación les favorece, cuando lo cierto es que a raíz del alza en los precios, que han aplicado para aprovechar la "bonanza", esta pendiente la DIAN, para verificar la aplicación del IVA en estos productos, y exigir como es debido, la respectiva tributación o de lo contrario, iniciar los procesos por evasión.
Es que, cuando miramos hacia atrás, no podemos dejar de ver, que el aplicar distractivos a la colectividad, ha sido una constante de los gobiernos, y quizá uno de sus mejores aliados para sostenerse en el poder. Acá en Colombia, mientras se masacraba de manera despiadada a la justicia, un hombre nacido en Amagá (Antioquia) y que regía los destinos del país, y se autoproclamaba el presidente de la paz, no atendió la súplica del presidente de la Corte Suprema de Justicia, quien a través de una llamada realizada a un medio de comunicación, imploraba por el cese al fuego, para salvar su vida y la de los rehenes. Mientras ello sucedia, en el "teatro de las operaciones" como llaman los hombres de verde oliva, los lugares en los cuales ellos hacen y deshacen, un coronel de la caballería justificaba la retoma con tanquetas, porque "acá estamos para defender las instituciones, maestro". Entonces el presidente Betancourt Cuartas, decide impedir las informaciones de los medios de comunicación y ordena se transmita por la televisión nacional, un partido de fútbol de mínima trascendencia, en el ya corrupto y viciado por el narcotráfico, campeonato nacional. Fué quizá lo único que decidió sólo. Lo demás fue el atender las órdenes de los militares, en el que se ha entendido como un golpe de estado transitorio.
A los ocho días, la naturaleza le permite crear su distractivo. La avalancha del volcán nevado del Ruíz sobre Armero, le permitió desviar la atención del pueblo. Y en un acto macabro, por su despliegue, se centra en la transmisión día y noche, del sufrimiento de la pequeña Omaira, convertida en símbolo de la desgracia ocurrida. Y el pueblo en ocho días, olvidó los sucesos del Palacio de Justicia. Se necesitaron casi 20 años, para que se reabrieran las investigaciones con relación a los desaparecidos y las actuaciones del coronel de la caballería.
Aquí nos olvidamos así de fácil de nuestra vida. Ahora con una marcha, nos olvidamos de hacernos sentir, ya no más minutos de silencio, de repicar de campanas a las doce del medio día.
Nos hemos olvidado de quienes verdaderamente han marchado como protesta. Y no por 10 o 15 cuadras. En intentos significativos, el exgobernador de Antioquia fue secuestrado y asesinado junto con otros marchistas, pues no contaron con la debida seguridad. Moncayo, sólo, ha recorrido cientos de kilómetros, y ya nos olvidamos de las jornadas de los primeros días, en donde una caravana de medios de comunicación, curiosos y oportunistas, buscaron como figurar mediante la expresión sentida de quien reclama la liberación de su hijo, y se aglutinaban para "quedar en la foto". Casi todos los alcaldes de las localidades por donde pasó, no perdieron la oportunidad de retrarase con él. Pero ya nos olvidamos.
Entonces quizá ya nos olvidamos de las pasadas marchas sin trascendencia, de 5 cuadras y que nos ocupe el menor tiempo posible. Por qué no marchamos todos esos Colombianos que pretendemos "pegarnos" a la jornada del 4 de febrero, hacia donde están los miebros de las farc y les exigimos la liberación de los secuestrados, con el acopañamiento del gobierno. Me imaginó que se pegaran, las liberadas recientemente, o quizá como ya solucionaron su situación, depronto ya se olvidaron de sus antiguos compañeros de secuestro.
Nosotros los de las zonas de frontera con Venezuela, por qué no marchamos hacia la línea limítrofe y le manifestmos durante varias horas o días, al exparacaidista, que no queremos que se meta en los asuntos internos de nuestro país, que rechazamos su complicidad con las farc y que no distraiga la atención con relación a su directa vinculación con el grupo al margen de la ley.
Así, nos hariamos sentir, generando un acto de rechazo significativo y constante, no de 20 minutos, de verdadero respaldo a los secuestrados y sus familias. Gandhi, no se sentó frente a sus opresores por 20 minutos, ni caminó 10 cuadras.
No caigamos en los distractivos de los gobiernos, tanto de aquí, como en los del gobierno de allá, porque nada estamos haciendo y lo mismo sería... atrás que en la espalda

sábado, 19 de enero de 2008

¿QUÉ ESTAMOS ESPERANDO?

Después de los anuncios hechos, de manera macabra, por el presidente que tienen los Venezolanos, de solicitar se elimine la calificación de terroristas a las FARC y E.L.N. y de las mentiras proferidas por el primero de los citados, con relación a la entrega del pequeño Emmanuel, y de conocerse el show publicitario de los medios de comunicación de Venezuela, con relación a la forma como se despide de los subversivos el ministro del interior y el show que protagonizaron los medios colombianos con relación a los movimientos de Clara y familia, luego de la liberación de ésta, es necesario reflexionar un poco con relación a esta realidad.

No tiene presentación ninguna, que un mandatario se entrometa en los asuntos de otro país, a no ser por un interés particular, y ese de sobra se le nota al golpista venezolano.
¿Qué confianza se puede tener en un proceso, con un grupo al margen de la ley que pretende realizar un acercamiento con el gobierno, si constantemente miente? ¿Cómo creer en un intercambio humanitario, cuando se establecen escudos humanos, como lo pretendieron hacer con Emmanuel?

¿Cómo no caer en el show de los medios de comunicación, tanto de aquí y allá, de presentar a unas secuestradas, con look de vacacionistas? Acaso no son bastante contrastantes con las imágenes del intendente Pinchao, o del ministro Araújo, al momento de su rescate, con las de las dos liberadas al paracaidista y teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías?

No podemos entonces, seguir este macabro juego, no importa que sea sin darnos cuenta, como lo hace la señora Yolanda Pulecio, de pretender que se imponga el reino de unos subversivos, comunistas anacrónicos en desuso, la mayoría de sus cabecillas prostáticos y con el sol a la espalda.

Son las imágenes que están en el colectivo colombiano, de unos militares encadenados al cuello, enjaulados con alambres de púa, de unos colombianos que desde el anonimato, siguen privados de la libertad y que necesitan actuemos por ellos.

Ahora, el actuar es de quienes estamos en otro patio, porque en el país, es muy relativo hablar de libertad. Nosotros en este patio, podemos en contadas oportunidades, definir que vamos a hacer. Ellos en donde se encuentran, no deciden nada, todo está en manos de quienes les imponen hasta en que pensar.

Se necesita un movimiento, no solo como el profe Moncayo, es de todos los que amamos este país, de manifestar nuestro inconformismo con el secuestro o cualquier otro tipo de violencia. Una movilización masiva, que se desplace a lo largo del territorio patrio, como lo hace Moncayo, hasta llegar a donde se encuentran esos pocos que siembran la barbarie. ¡Somos más los Colombianos de bien! y seguro estoy que les anularemos la capacidad de respuesta y reacción, y desde allí mismo liberar a los secuestrados, sean o no familiares nuestros. El hecho de ser seres humanos, nos obliga a hacerlo como gesto de equidad con la especie.

¿Qué estamos esperando entonces?, que continúe el enfrentamiento entre dos gobiernos?, que se sigan desvaneciendo día a día estos colombianos, en el recuerdo de una sociedad sedentaria ante la infamia del secuestro?

La movilización es ya, sumándonos a quienes desde diferentes escenarios ya han iniciado un proceso de rechazo ante tanta violencia.

No debemos tener miedo del terror de los malos, debemos temer la insensibilidad de los buenos, el momento ha llegado... ¿Qué estamos esperando?