El comunicado de alerta dado a conocer por la Fundación para la Libertad de Prensa, es un campanazo directo a la situación que viven los comunicadores sociales en esta zona del país. Pero de igual manera se hace necesario redireccionar las relaciones, que en oportunidades, se crean entre los comunicadores y la fuente, generalmente relacionadas con orden público, en las cuales se rebasan los límites de independencia y neutralidad.
En pasadas oportunidades y tomando en cuenta la narrativa presentada en el medio para el cual laboran los comunicadores agredidos, he advertido de la improcedente relación que se crea entre unos y otros, hasta el grado de prestarse prendas de identificación, para suplantación de acciones propias de los comunicadores ( Ver artículo por el respeto a la prensa) y desde allí se ha solicitado una denuncia de éstas prácticas y el pronunciamiento de los órganos de control.
El que esta situación llame la atención de la FLIP, evidencia el riesgo con que tienen que desarrollar su actividad los comunicadores...esta alerta, debe servir para que los organismos de control, protección y vigilancia del ministerio público opten por abrir investigaciones y sancionar responsables de la violación al derecho de comunicar, y el ejercicio de la profesión.
Policía de Cúcuta agrede de forma reiterada a periodistas locales.
Una preocupante situación se viene presentando desde hace varios meses en la ciudad de Cúcuta, Norte de Santander (nororiente del país) donde al momento de realizar cubrimientos de tipo judicial los periodistas locales son víctima de agresiones y ultrajes por parte de algunos miembros de la Policía.
Así lo señalaron a la FLIP varios periodistas y reporteros gráficos del diario ‘La Opinión’. Los comunicadores consultados señalaron que los hechos se vienen presentando desde octubre pasado y se han repetido constantemente en los últimos meses. Estas agresiones suceden cuando los periodistas van a tomar fotografías y recoger declaraciones en diferentes lugares donde se han presentado hechos de orden público, como homicidios, robos o protestas.
Gabriela Sierra, reportera gráfica del diario, señaló que ha sido agredida en varias ocasiones. En una de ellas, un capitán de de la Policía la golpeó y la sacó del lugar empujándola insistentemente, mientras la insultaba con toda clase de improperios. “Me decía con palabras soeces que me fuera del lugar. Yo simplemente estaba tomando fotografías respetando de la cinta de seguridad, o sea, sin interferir la escena del crimen”, señaló la comunicadora. Sierra señaló que en otra oportunidad se encontraba cubriendo el bloqueo que unas señoras realizaban a manera de protesta cuando fue empujada y golpeada por un agente antimotines.
En otro incidente, Cristian Herrera, jefe de redacción del diario, señaló a la FLIP que junto con su reportero gráfico, Carlos Patiño, fueron golpeados por un agente que se molestó por la presencia de ellos en el levantamiento de un cadáver.
Herrera agregó que la actitud hostil de la Fuerza Pública con los periodistas es asuntos “de casi todos los días”, y aseguró que sucede con todos los reporteros del medio. El periodista también señaló que ha manifestado su inconformismo al subcomandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, coronel Carlos Enrique Villadiego, quien envió una carta al medio de comunicación disculpándose por los hechos. Sin embargo, los altercados se han seguido presentando.
La FLIP se entrevistó con el coronel Villadiego, quien reconoció que se han presentado algunos “inconvenientes” con los periodistas, pero explicó que no se trata de situaciones constantes. Argumentó que las dificultades parten de la reciente implementación del nuevo sistema penal acusatorio, que exige un procedimiento especial para la protección de la escena del delito. “Al principio hubo dudas de los agentes y periodistas con respecto al procedimiento, pero esto ya se ha superado”.
Según Villadiego, en el caso de la reportera Sierra no hubo una agresión, sino que ésta fue “desplazada junto con los protestantes, con el fin de despejar la vía pública que bloqueaban”. Frente al caso de Herrera y Patiño, Villadiego comentó que el uniformado que los agredió fue relevado de su cargo. Finalmente dijo que él personalmente se ha encargado de instruir a sus agentes para que respeten la labor de la prensa.
La FLIP ve con preocupación estos hechos y exhorta a la Policía Metropolitana de Cúcuta a que respete la labor de los comunicadores. La función de los periodistas en este tipo de acontecimientos es netamente informativa, y si bien éstos deben respetar los protocolos propios del proceso penal, la Policía no puede aplicarlo de manera arbitraria.
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