El Congreso de Colombia, recientemente aprobó una ley que reconoce ascensos a policías y militares secuestrados.
La iniciativa pasa ahora a sanción presidencial y permite que además de los uniformados secuestrados, también gocen de estos beneficios los oficiales y suboficiales rescatados durante la operación Jaque.
La mayoría de ellos se hizo presente en el recinto del Senado para respaldar a la autora del proyecto, la representante Lucero Cortés.
De acuerdo con ello, el coronel Luis Mendieta ahora va a ser reconocido en el grado de general, sólo por mencionar uno de los casos mas renombrados y recordados, de esta deshumana situación que viven algunos compatriotas Colombianos.
La representante Cortés enfatizó que se trata de un reconocimiento a quienes han sido víctimas del secuestro sirviéndole al país.
"Es un acto de justicia con los uniformados que en algunos casos completan más de 10 años pudriéndose en la selva, como por ejemplo el Coronel Luis Mendieta, quien se encuentra en poder de las Farc desde noviembre de 1998", indicó la congresista, a un medio de circulación nacional.
El artículo principal del proyecto aprobado, señala que "los oficiales y suboficiales de la Fuerzas Militares y de policía, que hayan sido víctimas del delito de secuestro serán ascendidos al grado inmediatamente superior al que ostentaban en el momento del secuestro cuantas veces cumplan en cautiverio con el tiempo mínimo establecido como requisito para ascenso en los grados correspondientes del personal activo en la respectiva fuerza de acuerdo a la reglamentación existente".
Agregó que "no es lo mismo para una esposa vivir con el sueldo de cabo que con el sueldo de sargento"
La iniciativa pasa ahora a sanción presidencial y permite que además de los uniformados secuestrados, también gocen de estos beneficios los oficiales y suboficiales rescatados durante la operación Jaque.
La mayoría de ellos se hizo presente en el recinto del Senado para respaldar a la autora del proyecto, la representante Lucero Cortés.
De acuerdo con ello, el coronel Luis Mendieta ahora va a ser reconocido en el grado de general, sólo por mencionar uno de los casos mas renombrados y recordados, de esta deshumana situación que viven algunos compatriotas Colombianos.
La representante Cortés enfatizó que se trata de un reconocimiento a quienes han sido víctimas del secuestro sirviéndole al país.
"Es un acto de justicia con los uniformados que en algunos casos completan más de 10 años pudriéndose en la selva, como por ejemplo el Coronel Luis Mendieta, quien se encuentra en poder de las Farc desde noviembre de 1998", indicó la congresista, a un medio de circulación nacional.
El artículo principal del proyecto aprobado, señala que "los oficiales y suboficiales de la Fuerzas Militares y de policía, que hayan sido víctimas del delito de secuestro serán ascendidos al grado inmediatamente superior al que ostentaban en el momento del secuestro cuantas veces cumplan en cautiverio con el tiempo mínimo establecido como requisito para ascenso en los grados correspondientes del personal activo en la respectiva fuerza de acuerdo a la reglamentación existente".
Agregó que "no es lo mismo para una esposa vivir con el sueldo de cabo que con el sueldo de sargento"
Pues bien, hasta aquí seguramente todos estarán de acuerdo con la representante Cortés, pero cuando se hacen estas propuestas con tan sólo el interés de figurar, de aparecer "en escena", lo cual es quizá un anhelo de la ex actriz Lucero Cortés, de quien no recuerdo mayor trayectoria en la pantalla chica, pueden significar un caminar sobre el filo de la navaja.
No sé cómo la representante dejó de analizar lo que salta de inmediato a la reflexión de quienes estamos constantemente en contacto con los hechos del país. Su propuesta automáticamente coloca en una posición favorable a los subversivos y aún más crítica a los secuestrados, que estaban pensando en una salida pronta de su condición.
Cómo no ha de ser favorable para las FARC, el que sin proponérselo ahora ya no tenga a un coronel, sino a un general de la República, como en el caso de Mendieta. Y así con todos los demás. Es decir con el paso del tiempo se les van a "cotizar" los secuestrados. Sin mover un solo dedo. El mismo gobierno se encargó de hacerles prosperar en sus exigencias, para una eventual liberación, o un canje.
No es difícil entender que para las FARC, tan solo se trata de esperar, quizá otros diez años y tendrá secuestrados a la más importante línea de mando de las fuerzas militares y de policía.
Si lo que se buscaba era favorecer a las familias de los secuestrados, por qué no se promulgó un proyecto de ley en donde se asegurará un incremento salarial anual, acorde con los ajustes presentados por el gobierno, o de acuerdo con IPC, o el incremento de las tasas de inflación, o el incremento del costo de la canasta familiar.
Bien se podría haber concertado alguna de éstas fórmulas con el gobierno. O crear una tabla de aumento porcentual para el caso de los secuestrados, exclusivamente para sus núcleos familiares, con ajustes anuales.
Pero lo que está a portas de ser sancionado por el gobierno, se convierte en una espada de Damocles, por creer que se está favoreciendo a las familias de los militares secuestrados, por creer que se les está honrando al designarles una ascenso... se está haciendo es más fuerte la posición irracional de la subversión, quien no ha tenido en cuenta el D.I.H. y para quien ahora se debe negociar no por unos sub oficiales, sino por oficiales de alto rango. Qué afán presiona a las FARC, si por cada año que pase, cada uno de ellos irá haciendo tiempo para el ascenso. Las FARC, pueden esperar el tiempo que quieran, lo han demostrado, hasta tener en su poder producto de este proyecto, a la más grande cúpula militar que se haya secuestrado en la historia de Colombia. Sería tanto como si hubieran ingresado al mismísimo Ministerio de la Defensa, y sin haber corrido con el riesgo, la planeación y realización de semejente operación. Sólo es cuestión de seguir esperando. Todo ello por el afán de una ex actriz, de no pasar desapercibida, la presión moral quizá, de ir a las sesiones y sólo responder al llamado a lista, o ese fantasma oculto que persigue a todos los actores: Figurar, figurar... figurar